labioswert Bájame

viernes, 20 de julio de 2012

Sobre el motor de agua de Stanley Meyer y de como las petromafias lo silenciaron vilmente.

Desde hace unos meses hay un tema que me ha estado absorbiendo: el tema de las energías libres. Es por ello que, después de buscar mucha información sobre este tema, acabé siendo miembro de un foro de energías libres (http://energiaporlaverdad.foroactivo.com/forum), donde en una de esas noches en vela de trabajo, el Sábado 7 de Julio, decidí escribir un artículo sobre una de las personas que más me impresionaron sobre este tema. Dado que tengo el blog un poco abandonado, decidí colgar el artículo aquí.

NOTA: El presente artículo ha sido modificado a fecha de hoy para corregir algun error gramatical y adaptarlo al contexto de este blog, pues en el artículo original que escribí, me dirigía concretamente a la comunidad GTEL. En este artículo hablo al público en general.

El motor de Stanley Meyer, que utiliza agua cuyas moléculas sufren una ruptura mediante una corriente de radiofrecuencias permitiendo su utilización como energía, supuso un gran hallazgo que se truncó con su muerte en "misteriosas circunstancias", para poco después ser robados sus prototipos (más adelante hablaré de quienes podrían estar detrás del asunto). Afortunadamente nos han quedado muchos datos sobre la fabricación de un motor como el suyo. La cosa está en experimentar hasta dar con la tecla.

Esta es su historia:

STANLEY MEYER: El motor de agua


Stanley Meyer


Stanley Meyer no era científico. De hecho no llegó a completar el bachillerato allí en EEUU, pero después de 30 años de investigación autodidacta consiguió dar con una clave fundamental que le permitiría desarrollar algo revolucionario: una forma de descomponer el agua en hidrógeno y oxigeno sin electrólisis y de forma más eficiente.

Meyer descubrió que las moléculas de H2O podían romperse sin mucho esfuerzo si eran sometidas a radiofrecuencias de polo positivo comprendidas entre 10 y 15 Kiloherzios. Después de esto, la mezcla de una parte de hidrógeno por dos partes de oxigeno, ambas ya atómicamente desenlazadas e inflamables, va al motor, inicia su combustión en el cilindro, y el resto de lo que queda sale por la válvula de escape para retornar al depósito de agua convertido de nuevo en agua (valga la redundancia) al reenlazarse los átomos de hidrógeno y oxigeno restantes en el proceso. Cada explosión en el cilindro requería solo 7,4 microlitros de agua, y con ello se podía generar 50 CV de potencia, lo que supondría que el agua, tratada de esta forma, genera 2,5 veces más energía que la gasolina.

Los científicos que estudiaron el invento se sorprendieron bastante, ya que lo que ellos bautizaron como la "Célula de Meyer" era capaz de permanecer en frío incluso después de horas de producción de gas, funcionando con unos pocos miliamperios, en lugar de amperios, como suele ocurrir con la electrólisis convencional.

El caso es que su proyecto llamó la atención incluso del mismísimo Pentágono. Creó un pequeño vehículo, un Buggy, que funcionó con agua y recorrió 100 millas (160,93 km) con un solo galón de agua en el depósito (3,79 L). Cuelgo una foto del vehículo para que lo veáis:

Buggy fabricado por Meyer. La inscripción pequeña en la parte lateral de la carrocería dice: "Jesucristo es el Señor". El letrero grande, más abajo, dice: "coche alimentado por agua"


En 1985 Stanley Meyer salía en la televisión contándole a la humanidad que había inventado un motor que nos liberaría del petróleo, y para demostrarlo ese mismo año un vehículo equipado con su motor llegó a participar en una carrera en Australia, con un recorrido de 1800 millas (2896,82 km) con un rendimiento óptimo. Era verano y hacía mucho calor, y a pesar de ello su motor no sufrió apenas calentamiento. Además, en caso de colisión, el motor no explotaría puesto que en realidad no transporta hidrógeno propiamente dicho.

Patentó su invento, acabó trabajando para la NASA y fue nombrado mejor inventor del año en 1993. Se le llegó a considerar el segundo mejor inventor del siglo, quedando por detrás de Edison.

Persecución, amenazas y asesinato:


JUICIO POR ESTAFA: En 1996, el inventor fue demandado por dos inversores a quien él había vendido su tecnología de pilas de combustible de agua. Su coche no pudo ser examinado por testigos ya que indicó que, por aquel entonces, estaba bajo investigación del departamento de Energía y de Defensa de Estados Unidos. Sin embargo, consta en el juicio que su célula de combustible de agua fue examinada por tres testigos en los tribunales y estos declararon que “no había nada revolucionario y simplemente estaba usando la electrólisis convencional”. El Tribunal encontró culpable de fraude a Meyer y ordenó reembolsar a los dos inversores sus 25.000 dólares.

Al respecto de esta condena, el sitio oficial de Stanley Meyer asegura que los cargos legales en su contra no tenían fundamento. Según este sitio, afirman que no pudo ser examinado adecuadamente por la justicia porque el inyector de combustible estaba todavía bajo la revisión de Seguridad Nacional de Estados Unidos, en conformidad a la ley de patentes y por lo tanto no disponible para el público. Además denuncian una serie de irregularidades en el proceso que ponen en duda la sentencia recibida. Este motor contó en su día con la conformidad de los científicos que lo revisaron: El profesor Michael Laughton, decano de ingeniería en Mary College, Londres, el almirante Sir Anthony Griffin, un ex controlador de la Marina británica y el Dr. Keith Hindley, químico de investigación británico, que afirmaron lo siguiente:

“Después de horas de discusión entre nosotros, concluimos que Stan Meyer parece haber descubierto un método totalmente nuevo para la División de Agua que mostró muy pocas de las características de la clásica electrólisis. La confirmación de que realmente sus dispositivos funcionan proviene de su colección de patentes de los Estados Unidos concedidas en virtud de la sección 101 por la Oficina de Patentes de los Estados Unidos”
AMENAZAS: Aparte de esto, pronto llegaron los señores del petróleo con maletines llenos de dinero para repetir una lamentable historia que ya ocurrió cientos de veces antes: una de esas compañías petrolíferas le ofreció MIL MILLONES DE DÓLARES por la compra y desaparición para siempre de la patente. En un gesto que convertiría a Meyer en martir de las energías libres, rechazó la indecente proposición afirmando que esta tecnología era "para el pueblo".

No tardaron en llegar las primeras amenazas de muerte, que él afirmó recibir en contadas ocasiones para silenciarle. Sin embargo él estaba dispuesto a que su invento viera la luz para disfrute del resto de la humanidad. Para sacar adelante la producción masiva de estos vehículos, por aquel entonces solo le bastaba una inversión de 1500 dólares para empezar, y estaba dispuesto a hacerlo a lo grande.

ASESINATO: Stanley Meyer murió en extrañas circunstancias en su ciudad natal, Grove City, en Ohio, a los 57 años el 21 de marzo de 1998. Justo al día siguiente estaba previsto que firmara un contrato multimillonario con la NASA, aunque según otras versiones, el contrato lo firmaría con el Ministerio de Defensa de los EEUU. El caso es que estaba cenando en un restaurante, cuando le sobrevino la muerte de forma repentina. A partir de ahí existen varias versiones del suceso: según la autopsia oficial murió de un aneurisma cerebral, pero otras versiones afirman que se encontraron grandes dosis de veneno en su organismo. Según otras versiones, él se levantó de la mesa repentinamente gritando:"¡Socorro, me han envenenado!", para caer muerto al instante. El caso es que su muerte quedó impregnada de un tufo sospechoso que alimentó muchas teorías de la conspiración.

Muy poco después de su muerte, unos desconocidos asaltaron y robaron en su garaje el Buggy cuya foto colgué más arriba y el equipo experimental de Meyer.

SITUACIÓN ACTUAL: Hasta hace solo un par de años, seguidores científicos de Meyer sufrieron acoso por intentar continuar su trabajo en un centro de investigación ubicado en La India. Ellos dicen estar ya familiarizados con la persecución que todos los creadores de dispositivos de energía libre sufren todos los días.

Dejando aparte el tema de Meyer, actualmente en los EEUU, se han producido literalmente miles de casos de persecuciones para reprimir las energías libres. En Australia, hay una intensa oposición a cualquier persona que utilice el Nitro Cell en cualquier motor. En Nueva Zelanda, el motor que funciona con principios de magnetismo de Robert Adams, que es 700% eficaz, también está siendo perseguido. En el Reino Unido, son perseguidos los dispositivos de reparto de agua y motores de imán permanente. En Japón, Teruo Kawai, que patentó un motor magnético con una eficacia del 160% también recibió amenazas... En España, se han creado una serie de grupos llamados GTEL (Grupo de Trabajo de Energías Libres) formado por gente que estamos interesados en proliferar estos dispositivos, y existe riesgo de que también sean perseguidos y/o amenazados en un futuro por meter las narices en todo esto. Por eso un servidor insistió muchas veces, hablando con estos grupos, en que es crucial organizar sus defensas antes de que el agresor mueva ficha.

Esto es todo. Os dejo con algunas webs que consulté para escribir este artículo, entre otras fuentes que hay desperdigadas por la red. Gracias por vuestra atención:




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